Algunos Atractivos Turísticos

 

Museo del Recuerdo Cécil González

     Desde noviembre de 2005, la comunidad de Cayastá vuelve a tener un almacén de ramos generales. Claro que ya no atiende a los lugareños que en décadas anteriores llegaban al mostrador a comprar lo necesario para vivir, sino que ahora tiene un alto valor simbólico.

Se exhiben en su interior objetos de la vida cotidiana de los inmigrantes que habitaron la localidad.

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Iglesia "Natividad de la Virgen"

    La construcción es sencilla, de una sola nave, con la torre para campanario en su frente y techo a dos aguas. Las medidas son de unos 25,70 metros de largo, 10,05 de ancho y 12 metros aproximadamente de alto.

     Ubicada frente a la Plaza pública, mirando hacia el oeste tiene un amplio atrio y luego un descanso que constituye la base de la torre, a cuyo costado se encuentran los coros.

     La nave propiamente dicha mide 16,75 metros de largo por 10,05 metros y culmina en las gradas del presbiterio que tiene la forma de medio decágono con una profundidad de 5,45 metros.

 

Cementerio local

     En el mismo yacen los restos de los Condes León y Edmundo Tessières de Boisbertrand y un fragmento de piedra que perteneció a la primera Iglesia del pueblo.

 

Río San Javier

     Bordea las Costas de toda la localidad y se ha convertido en uno de los mayores atractivos turísticos.

     Presenta una exhuberante vegetación, la cual sumada al encanto de sus islas, deltas y a su fauna autóctona, posibilita la realización de excursiones, paseos, avistajes y la práctica de deportes acuáticos.

   

 

 

Colonia de Cayastá

    "(...) Delinearon los Condes de Tessières un pueblo de cien manzanas, trajeron cuarenta familias labradoras, una parte directamente desde Europa.

     Otras siguieron a los nobles desde San Carlos y San Jerónimo del Norte.

     Todos eran católicos franceses y suizos-franceses, y una minoría proveniente del Alto Valais de habla germana". (Kaufmann, R. La muerte del Conde).

     Actualmente, la extensión de terreno que le fuera destinada a los fundadores de la localidad de Cayastá y habitada -en aquel entonces- por los primeros pobladores, resulta un atractivo paisaje que invita al descanso y rememora en sus edificaciones la antigua Colonia.